Experiencia UTEM: Taller de
desarrollo de carrera
Les quiero compartir de esto, debido a lo que significa poder hacer cosas y el proceso de emprendimiento, buscar salir adelante y trabajar con amor a lo que haces.
Muchas
cosas ocurren en nuestras vidas como de improviso o bien esas acciones nos
llevan a lugares que no soñamos o no imaginamos. Hoy les quiero compartir la
experiencia vivida en un taller gratuito que hicimos en la universidad donde
estudié en Santiago de Chile: UTEM.
Antes
que todo, les voy a presentar al equipo de Diferénciate Life Coaching (en la foto de arriba) que
participó en la actividad (de izquierda a derecha): Sebastián Álvarez (life
coach certificado por la ILC, ingeniero industrial USACH, diseñador digital),
Damián Freudenberg (life coach certificado por la ILC, licenciado en artes
escénicas de la Univ. Mayor) y José Vidal (life coach certificado por la ILC, ad
portas del MBA en la Univ. Mayor, ingeniero y licenciado en comercio
internacional UTEM)
La
primera parte, siempre es complicada y dura. Comenzar a golpear puertas, es
siempre una experiencia que genera miedos y ansiedades. Éste es el punto de
partida de todo emprendedor, el aprender a que para conseguir sueños y éxito,
se debe comenzar a mover de la zona de confort.
En
ésta primera etapa, conversamos con muchas personas, ofreciendo un taller de
forma gratuita y que finalmente nos llevó a obtener el visto bueno: la Facultad
de Administración y Economía, sería el lugar que nos acogería.
La
segunda parte, está relacionada a los problemas que nos topamos en el camino y
como esos miedos o ansiedades, se pueden convertir en algo positivo y un
catalizador de oportunidades de mejora o crecimiento.
Hay
dos cosas que marcaron ésta etapa: La casi suspensión de la actividad por
problemas de proactividad de parte nuestra. La otra está relacionada al
desarrollo del trabajo y tratar de consignar miles de ideas y herramientas, en
dos horas de trabajo. Todo un reto y un desafío.
Frente
al estrés y las ganas de hacer cosas, de coordinar a un equipo de trabajo y el
poner todo de tu parte para que funcione, es realmente agotador en el sentido
físico, pero da recompensas a nivel emocional, que te hacen dar cuenta y decir “sí…éste
es el camino que he elegido y deseo para mi vida”.
Finalmente
me quedo con la tercera parte, que es la recompensa de un trabajo hecho con
amor y cariño. Cuando trabajas poniendo amor y cariño, irremediablemente
quienes asisten a esas actividades, lo reconocen. Me quedo con una frase
entregada en mi perfil personal de Facebook, de parte de una de las asistentes:
“Se nota el cariño y amor que le pusieron a la actividad y el derroche de
energía”.
Ese
fue el mejor pago de toda la actividad….lo demás quedará en el recuerdo.
Más
abajo les dejamos las fotos para que las puedan ver y descargar en el caso querer
mantener ese momento en su poder.
Un
abrazo.
José
Vidal / Life Coach
Diferénciate Life

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