martes, 12 de agosto de 2014

Pequeñas acciones, grandes resultados

¿Es necesaria una gran acción para empezar?


Una de las cosas que más sorprende en la vida de las personas, es cuando miran atrás y se dan cuenta que al tomar ciertas acciones o ciertos pasos, les permite llegar a lugares que jamás se hubieran atrevido a visitar, conocer e incluso los ha llevado a encontrar su propósito y su fin en la vida.

Hay personas que son muy motivadas para hacer pasos nuevos y cambios en sus vidas, de alguna forma saben que esos pasos los pueden llevar a lugares que no esperaban y siempre obtienen un aprendizaje de esas situaciones. También están las personas que les cuesta un poco más dar pasos, que los deben analizar y que los deben hasta conversar con muchas personas, incluso pueden llegar a aceptar como cierta la opinión de otros y no la de ellos mismos, aunque eso los lleve a no cumplir sus metas y objetivos.

Steve Jobs en su discurso en Stanford dice “no puedes conectar los puntos hacia el futuro, sino que debes conectarlos hacia atrás”. A lo que se refiere, es que si hacemos cosas pensando en lo que nos sucederá en el futuro, no podremos ver hacia dónde nos llevará con claridad y cada cosa que hagamos, estará amarrada a ese futuro que hemos pensado. ¿Qué pasa cuándo conectamos hacia atrás los puntos, hacia el pasado? Sucede que es ahí donde podemos ver e imaginar aquello que hicimos y dónde nos llevó.

Hay un ejemplo que me han dicho varias veces sobre el capitán que hace un pequeño movimiento en el timón de su barco, ese movimiento es imperceptible y sin embargo produce que se haga un gran movimiento en la travesía o ruta que lleva. Esa es la clave de todo “moverse”. Siempre en nuestras vidas, podemos ser como el capitán de ese barco, que haciendo un pequeño movimiento de timón, imperceptible, logra llegar a un destino totalmente diferente del que hemos imaginado o trazado. Y si ya estamos en ese momento y hemos decidido un pequeño cambio, que hemos tomado una pequeña decisión de hacerlo, ya es mucho mejor que los más grandes y fastuosos intentos que imaginamos en nuestras mentes.
Tomar acción, moverse, caminar….eso es lo único que en definitiva nos permite cambiar, remecer el lugar donde estamos y otra cosa importante, nuestros cambios remecen nuestro entorno. Más personas querrán hacer cambios, más personas pensarán que eso si es posible.



Si una persona hace algo que para otro pareciera imposible, entonces esa persona intentará hacer lo mismo (se activan las neuronas espejos y básicamente es imitar lo que vemos en otros). Por ejemplo, en los años 50, se pensaba que era imposible correr una milla de distancia (1.6 kilómetros) en menos de cuatro minutos. Todos los deportistas que habían tratado de romper esa marca, habían fracasado y se había llegado a un máximo de cuatro minutos y ocho segundos. Roger Bannister, después de muchos fracasos olímpicos y atléticos, logró correr el 6 de mayo de 1954 una milla en la marca de tres minutos y cincuenta y nueve segundos. Lo interesante, es que Roger Bannister había roto un record y durante un año, 37 atletas más corrieron en mejor tiempo la milla de distancia, siendo John Landy el primero en lograrlo y con tan sólo cuatro meses de diferencia.

Esa pequeña acción tomada por un hombre, permitió que muchos otros intentaran superar lo que ellos mismos se habían puesto como barrera. Hoy en día, estamos llenos de intentos en nuestra mente: mañana empiezo la dieta, mañana salgo a hacer ejercicio, mañana me pongo “las pilas” con éste tema, la próxima semana comenzaré a buscar un nuevo trabajo….y así nos llenamos de intenciones mentales, que muy pocas veces se transforman en éxito.

¿Quieres hacer algo? Empieza ahora, no llenes tu cabeza de excusas de lo que empezarás ahora “SI” mañana. ¿Cuántas veces has intentado comenzar algo mañana? Y la pregunta siguiente es ¿Cuántas veces te has vuelto a decepcionar de ti mismo por no lograr lo que te propusiste?


Y es ahí donde nos debería hacer “clic” el de hacer pequeñas acciones. Si vas a comenzar con una gran meta que tienes en mente, ¿para qué vas a hacer un tremendo esfuerzo mañana, si puedes comenzar con un pequeño cambio el día de hoy?

Un abrazo.
José Vidal / Life Coach

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