Rompiendo paradigmas y
creencias limitantes.
Hola.
Desde hace mucho que no actualizaba el blog y me he encontrado en una serie de
cambios y procesos personales, que me hacían dejar de lado el Blog. Hoy con
ésta entrada, esperamos volver con las pilas recargadas y aprovechando el
aumento de personas que nos están acompañando en éste sueño de Diferénciate
Life Coaching.
Han
pasado muchas cosas desde la última vez que conversamos y quiero aprovechar de
hacerlo con un tema al que le he dado muchas vueltas: Los Paradigmas y las
creencias limitantes.
Gran
parte de nuestra vida ha sido construida desde el paradigma o la creencia
limitante y para eso les quiero relatar una metáfora a modo de ejemplificación:
Hace
algún tiempo atrás, un grupo de científicos que experimentaba con monos,
decidió hacer una prueba acerca del comportamiento. En una sala cerrada,
dejaron en ella a cinco monos y al medio una escalera. En la parte más alta de
la escalera, había un grupo de plátanos listos para el que los quisiera alcanzar.
Cuando los monos estaban sueltos, uno de ellos logro trepar y tomar los plátanos.
Inmediatamente los científicos comenzaron a mojar con agua fría a los demás
monos que no habían alcanzado. En otra oportunidad, otro mono subió la escalera
y alcanzó los plátanos. Nuevamente los científicos mojaron con agua fría a los que
no habían alcanzado los plátanos.
Nuevamente
los monos encerrados se les dejo una cantidad de plátanos, sin embargo cuando
uno intentaba subir, los demás monos comenzaron a golpearlo y bajarlo de la
escalera. Finalmente en el experimento, ningún mono subía a la escalera. Al
cabo de dos semanas cambiaron los científicos a uno de los monos y el nuevo
mono que llegó lo primero que hizo fue subir las escaleras. Cuando comenzó a
trepar, los cuatro monos antiguos lo primero que hicieron fue golpearlo y
evitar que subiera. Al tercer día reemplazaron a otro mono de los antiguos y
éste mono nuevo al intentar subir la escalera, fue agredido por los demás.
Incluso el mono que había entrado tres días antes, también participaba de la
golpiza.
Cada
tres días se fueron reemplazando los monos, hasta que habían cinco monos que
jamás habían tocado los plátanos y que no tenían idea de lo que pasaba. Para comprobar
el estudio, reemplazaron a un mono al azar y nuevamente el resultado fue el
mismo, los otros cuatro agredieron al que intentó subir la escalera y un
segundo mono de reemplazo fue golpeado por los cuatro (uno que había ingresado
tres días antes y los otros cuatro que jamás habían tocado o alcanzado a llegar
a los plátanos).
¿Cuántas
veces hemos actuado como los monos? Con esa reflexión me quiero quedar, porque
en mi vida (y estoy seguro que en la tuya también), muchas veces he dejado de hacer algo y observo
con mayor cuidado la opinión de otros para hacerlo. Así como los monos que
fueron reemplazados por otros nuevos, ellos también creían y tenían una
limitante que no sabían su origen. Si me acercaba a la escalera, los demás me
pegaban. ¿Cuántas cosas has dejado de hacer porque otros no pudieron o fallaron
en el intento?
Hace
poco estuve en Nueva York en un taller de coaching y conocí a una persona que
me decía que a sus 70 años, había entendido que vivir era maravilloso y que
sólo dependía de lo que él creyera. Así de simple era su vida.
Nuestras
vidas son complejas, porque tomamos paradigmas antiguos y los vivimos como
reales. Dejamos que otras personas crean en nuestras posibilidades y nos
olvidamos del inmenso potencial que tenemos como seres humanos, para lograr lo
que nos propongamos.
Las
cosas que funcionaban antes, probablemente por el tiempo y las costumbres
sociales, funcionaban a la perfección. Sin embargo hoy en día ya no son nuestra
realidad y tenemos el deber para nosotros mismos de generar cambios y mejoras. Sin
embargo algunos dicen que “el cambio
duele”, dejar de lado lo que estamos acostumbrados, puede ser un proceso
doloroso. Puede que sea cierto, sin embargo si no vives el proceso de caminar y
seguir hacia tus objetivos, sólo sabrás la opinión de los que no lo lograron.
Lamentablemente
los amigos, familiares y personas que nos aman, son los primeros en poner sus
dudas y objeciones en lo que queremos emprender. Esas dudas y temores, siempre
tienen bases razonables y están “llenas” de amor. Sin embargo también nos
impiden hacer y lograr nuestras propias metas y objetivos.
Una
creencia limitante cambia cuando te ves enfrentado y de alguna forma obligado a
generar cambio. Una vez que lo haces y das ese primer paso, te aseguro que
comenzarás a sentir una sensación de renuevo y de decirte “soy capaz”.
Seguiré
hablando acerca de estos temas y también comenzarán a escribir diferentes miembros
del equipo de Diferénciate Life Coaching.
Esperamos
de todo corazón que participen tanto en el blog como en nuestra página web y
ser parte de tu proceso de cambio.
Un
abrazo!
José
Vidal Ortega
Diferénciate
Life Coaching


